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El florín de Aruba, también conocido como florín arubano (AWG), es la moneda oficial de Aruba, una pequeña nación insular situada en el sur del mar Caribe.
El florín arubeño se introdujo en 1986, cuando Aruba obtuvo su estatus como entidad separada dentro del Reino de los Países Bajos, sustituyendo al florín de las Antillas Neerlandesas.
El Banco Central de Aruba es responsable de la emisión y gestión del florín arubeño.
Subdivisiones y denominaciones
El florín arubeño se subdivide en 100 unidades más pequeñas llamadas centavos.
Las monedas se emiten en denominaciones de 5, 10, 25 y 50 centavos, así como de 1, 2 y 5 florines de Aruba.
Los billetes están disponibles en denominaciones de 10, 25, 50, 100 y 200 florines arubeños.
Tipo de cambio y paridad
El florín arubeño está vinculado al dólar estadounidense (USD) a un tipo de cambio fijo de 1,79 florines por 1 dólar estadounidense.
Debido a esta paridad, el dólar estadounidense es ampliamente aceptado como moneda de curso legal en Aruba y puede utilizarse indistintamente con el florín arubeño.
Economía
Aruba tiene una economía basada en los servicios, impulsada principalmente por el turismo, que representa una parte importante de su PIB y emplea a una gran parte de su población activa.
La isla es un destino turístico muy popular, conocido por sus playas, su clima cálido y su cultura vibrante.
Otros sectores que contribuyen a la economía de Aruba son la banca offshore, la refinería de petróleo y las energías renovables.
El país ha estado trabajando para diversificar su economía y promover el desarrollo sostenible mediante la inversión en fuentes de energía renovables y el fomento del espíritu empresarial.
Retos y perspectivas
La economía de Aruba depende en gran medida del turismo, lo que la hace vulnerable a las crisis externas, como las recesiones económicas mundiales y los desastres naturales.
El país se ha centrado en la diversificación económica, el aumento de la resiliencia de su economía frente a las crisis externas y la promoción del desarrollo sostenible.
Las perspectivas económicas a largo plazo de Aruba dependen de su capacidad para seguir aplicando reformas, diversificar su economía y gestionar eficazmente sus recursos naturales.
Abordar cuestiones como la desigualdad de ingresos, la deuda pública y los retos medioambientales es fundamental para garantizar un crecimiento sostenible.
Resumen
En resumen, el florín arubano, también conocido como florín de Aruba, es la moneda oficial de Aruba, y su gestión es responsabilidad del Banco Central de Aruba.
La moneda se subdivide en céntimos, con monedas y billetes de diferentes denominaciones.
Aruba tiene una economía basada en los servicios, impulsada principalmente por el turismo, aunque también contribuyen otros sectores como la banca extraterritorial y las energías renovables.
El país opera con un tipo de cambio fijo con el dólar estadounidense y se enfrenta a retos económicos como la dependencia del turismo, la vulnerabilidad a las perturbaciones externas y la necesidad de diversificar la economía.